Testimonio Clases Ashtanga Yoga

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Testimonio Clases Ashtanga Yoga

El 1 de junio de 2017 decidí emprender el camino del yoga, sin saber muy bien el bienestar que iba producir en mí puesto que, hasta entonces, únicamente había leído sobre la práctica del yoga y sus grandes e innumerables beneficios que aporta. Por ello, sabía que me haría bien y sería bueno para mí, para trabajar desde mi yo interior, que falta me hacía. Así que me hablaron de que Susana, que había sido clienta de la empresa en la que trabajo, iba a impartir clases de yoga en Valencia y fue cuando decidí lanzarme, aprovechar la oportunidad y poner en práctica toda esa teoría de la que había estado empapándome, la curiosidad de comprobar si era cierto todo eso que había estado leyendo.

Diez meses después puedo decir que sí, que realmente era cierto todo lo que había leído y escuchado incluso me atrevería a decir que lo que el yoga te puede aportar va mucho más allá de lo que puedas escuchar, leer e imaginar. Mi experiencia durante este camino con Ashtanga yoga ha sido gradualmente beneficiosa. Digo gradual porque la evolución ha ido aumentando a lo largo de estos meses, cada asana me muestra y me enseña un crecimiento físico que, a su vez, me marca límites que invitan a querer seguir experimentando con la siguiente asana, y digo mental porque te permite en ese proceso gradual ir conociéndote poco a poco e ir evolucionando tu mente a la par que lo hace tu cuerpo. Es una conexión indescriptible, que difícil es expresarlo, hay que vivirlo.

Durante mi práctica, a nivel físico he conseguido sorprenderme a mi misma y debo agradecer a Susana que a través de su pasión, su dulzura, su disciplina, su método de enseñanza, su energía tan positiva (esto es muy importante) haya sabido sacar esas cualidades que desconocía totalmente de mí. Gracias a la práctica, he aprendido a corregir posturas del día a día de las que era totalmente inconsciente lo mal que lo hacía y el daño que me podía provocar, a corto, medio y largo plazo.

A nivel mental, la experiencia es emocionalmente enriquecedora, he aprendido a escucharme porque sorprendentemente pocas veces o nunca lo hacía, he aprendido a relajarme, a dar importancia a las cosas que realmente son importantes, a disfrutar del momento, de cada situación porque todo en su mayor o menor medida te aporta algo, pero lo que más destaco es este proceso evolutivo es el ir conociéndome a mí misma, descubrirme, aprender a aceptar, mirarme desde fuera para poder corregir desde dentro.

Todo esto no hubiera sido posible sin los sabios consejos que Susana me lanza cuando estoy practicando. Sabias palabras que te hacen reflexionar y tomar conciencia de que debemos mirarnos y escucharnos más porque solo de esta manera aprenderemos a querernos y a disfrutar de los pequeños placeres de la vida. Gracias por cada práctica Susana para mi es todo un regalo.

Soy consciente de que aún me queda mucho por aprender y por evolucionar pero también sé que la práctica con Susana me ayudará a seguir experimentando y disfrutando de todo este proceso de crecimiento.

Sonia M.

2018-04-18T06:08:08+00:00 10 / 04 / 2018|Testimonios|